30 marzo, 2020 admin6607

Afectación dermatológica por la Epidemia del Coronavirus

Dra Irene Latour

En primer lugar, debe de quedar claro que el COVID-19 NO afecta a la piel, no tiene ninguna manifestación cutánea. Desde dermatología, lo que estamos viendo principalmente son las consecuencias de la necesaria higiene de manos, en sanitarios y en toda la población. Otras dudas frecuentes son referentes a la poca cantidad de sol recibida en estos días de confinamiento, cambios en el aspecto de nuestra piel, o rozaduras secundarias al uso de mascarillas o gafas de protección.

Afectación dermatológica por la epidemia del coronavirus

LESIONES CUTÁNEAS POR HIGIENE DE MANOS REPETIDA (Y NECESARIA)

Para conseguir una buena higiene de manos y disminuir el número de contagios, utilizamos el lavado frecuente de las mismas y el uso de soluciones hidro-alcohólicas como el Sterillium®, éstos son geles en los que por cada 100 gramos de solución, hay 85 gramos de etanol. Al aplicarlos en la piel repetidamente, disminuimos o incluso llegamos a eliminar el manto lipídico de la piel, sufriendo cambios. En primer lugar, notamos la piel más “seca”, con algo de rojez y descamación, estos datos indican que está iniciando una dermatitis de contacto irritativa (no alérgica). Al continuar la exigente higiene de manos en este tiempo de coronavirus, la piel sigue empeorando, llegando a causar grandes rojeces, grietas, descamación, picor, dolor…

CONSEJOS PARA EL CUIDADO DE MANOS

Pese a todo lo anterior, es necesario seguir con la higiene de manos en estos momentos de epidemia, por lo que es necesario tener claro unos cuidados de manos para prevenir los eccemas y las grietas (fisuras) en la piel.

  1. Utilice una crema hidratante de manos (Emolienta manos, Neutrógena manos, Nivea…) varias veces al día, al menos mañana y noche, para intentar fortalecer el manto lipídico.
  2. Una vez aparecen las rojeces, descamación, cambios de textura, grietas, ya está la dermatitis irritativa instaurada, por lo que las cremas hidratantes ya no son útiles incluso pueden causar mayor irritación ya que la barrera cutánea no es sólida. Por tanto, hay que utilizar tratamientos tópicos para “resetear” esa barrera: los corticoides en crema, pomada o ungüento, evitando la presentación en solución. Según el tipo de afectación, debe de aumentarse o disminuir la potencia de los corticoides pero, a groso modo, un corticoide como la metilprednisolona (Adventan o Lexxema crema®) o mometasona (Elocom crema®) pueden mejorar en pocos días la dermatitis irritativa. Es mejor aplicarlos por las noches, sin lavar las manos hasta la mañana. Si el problema persiste, debe de consultar con su dermatólogo/a.

¿PUEDO TOMAR EL SOL EN EL BALCÓN?

La respuesta es sí. Si tiene la suerte de tener una terraza o una ventana por donde entre buena luz solar, es recomendable estar 10 minutos al sol para mejorar los niveles de vitamina D y mejorar el estado de ánimo.

ROZADURAS POR EL USO DE MASCARILLAS/GAFAS DE PROTECCIÓN

Esta consecuencia la estamos viendo especialmente en el personal sanitario con el uso de equipos de protección individual (EPI). Si usted observa rojeces o hinchazón de alguna zona de la cara tras quitarse la mascarilla (suelen ser las que están más apretadas en la zona de la nariz), puede utilizar cremas “barrera” tipo Cicalfate crema, Aquaphor o vaselina, con el fin de lubricar y proteger la piel para minimizar el daño. Afortunadamente, este tipo de reacciones desaparece al poco tiempo de retirar el agente causal (mascarilla, gafas).

CAMBIOS EN LA PIEL

Nuestra piel cambia con nuestra vida. Todos nosotros tenemos una piel con “un tipo más frecuente: graso, seco, mixto”, pero esto no es estático. En determinadas ocasiones (estrés, cambios personales, enfermedades, clima, viajes, comida, alcohol…) nuestra piel cambia. Es difícil generalizar y establecer un diagnóstico sin ver a cada paciente de forma individualizada pero, es posible que estos días su piel pueda cambiar. Para todos nosotros esta situación de confinamiento es nueva, tenemos dudas, miedos, cambios personales y laborales, todo ello factores que aumentan nuestro estrés. Si tiene hijos y está trabajando desde casa, supone un gran cambio en su rutina diaria, y por tanto, puede reflejarse en su cutis. Por otro lado, pasamos más tiempo en casa y nuestros hábitos alimenticios pueden cambiar, así como la toma de mayor número de bebidas alcohólicas que puede empeorar algunas enfermedades cutáneas como la rosácea.

Por tanto, mis consejo para el cuidado de nuestra piel es continuar las rutinas de cada uno, lavando la cara con geles específicos para ello (no utilizar geles de cuerpo) e hidratando la piel. Si nota la piel más apagada de lo normal, puede utilizar ampollas que nos aportan un extra de luminosidad e hidratación (ampollas Flavo-C ultraglican, repavar revitalizante monoderma C10…). Por supuesto, debe de consultar a un/a dermatólogo/a si estos cambios persisten para ajustar el tratamiento por si el confinamiento y el estrés han producido que se manifieste algún problema dermatológico.

No conflictos de intereses
Fecha 26 marzo 2020.
Dra Irene Latour
Nº col 03/3807121