Especialidad

Cardiología

La Cardiología es una de las especialidades médicas que más ha avanzado en los últimos años en cuanto a las técnicas de diagnóstico y sus posibilidades de tratamiento, lo cual ha permitido una mejora en la detección precoz de un problema cardiaco y su posterior tratamiento, con un aumento considerable de la esperanza de vida de los pacientes cardiovasculares.

Nuestra unidad de Cardiología tiene una amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento de las principales enfermedades del corazón, especialmente la cardiopatía isquémica (infarto y angina de pecho), los trastornos de las válvulas cardiacas, las arritmias y la insuficiencia cardiaca, sin olvidar la prevención de los diferentes factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, colesterol, etc.).  Ello permite ofrecer una atención integral y elegir el mejor tratamiento para el paciente, de manera individualizada y consensuada.

Técnicas de Diagnóstico

ELECTROCARDIOGRAMA / ECOCARDIOGRAMA DOPPLER- COLOR / ELECTROCARDIOGRAMA DINÁMICO O HOLTER DE 24H / HOLTER DE PRESIÓN ARTERIAL (MAPA) / PRUEBA DE ESFUERZO O ERGOMETRÍA / PRUEBA DE ESFUERZO CON CONSUMO DE GASES

Ofrecemos una amplia gama de servicios médicos profesionales. En caso de que surja algún tipo de problema médico o tengas dolores crónicos, no dudes en venir a nuestra clínica. Estos son algunos de los tratamientos …

ELECTROCARDIOGRAMA

El electrocardiograma es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón que se produce en cada latido cardiaco mediante unos electrodos aplicados en la piel del paciente.

ECOCARDIOGRAMA DOPPLER - COLOR

El ecocardiograma es una prueba diagnóstica fundamental en Cardiología porque ofrece una imagen en movimiento del corazón y de sus válvulas.

ELECTROCARDIOGRAMA DINÁMICO O HOLTER DE 24H

El Holter es un dispositivo electrónico de pequeño tamaño que registra y almacena el electrocardiograma del paciente durante al menos 24 horas de forma ambulatoria (en el domicilio, sin necesidad de llevarlo a cabo en el hospital).

HOLTER DE PRESIÓN ARTERIAL (MAPA)

Es una prueba que permite registrar la presión arterial del paciente durante un periodo de 24 horas. Se utiliza un aparato conocido como Holter de tensión, que está formado por un esfingomanómetro portátil (aparato que mide las cifras de tensión arterial) conectado a un grabador que registra los datos obtenidos para su posterior estudio.

PRUEBA DE ESFUERZO O ERGOMETRÍA

La ergometría o prueba de esfuerzo es una técnica diagnóstica fundamental que se utiliza principalmente para el diagnóstico de la angina de pecho en pacientes con dolor torácico y para valorar la respuesta del corazón ante el ejercicio.

PRUEBA DE ESFUERZO CON CONSUMO DE GASES

La ergoespirometría o prueba de esfuerzo con análisis de gases es la prueba de elección para la valoración del rendimiento en deportistas y una excelente herramienta para el apoyo al diseño de sus entrenamientos. Nos permite conocer la relación entre los aparatos respiratorio, cardiovascular y metabólico.

Muerte Súbita en el deporte

Preguntas Frecuentes
  • La muerte súbita de los deportistas es rara, pero muy demoledora, ya que puede resultar en la muerte inesperada de una persona joven, aparentemente sana.
  • El detonante de la muerte súbita es el ejercicio en presencia de ciertas enfermedades cardiovasculares que pueden conducir a arritmias fatales del corazón durante el esfuerzo físico.
  • Las causas más frecuentes de muerte súbita en una persona joven son la miocardiopatía hipertrófica, las anomalías congénitas de las arterias coronarias y la displasia arritmogénica del ventrículo derecho.
  • En atletas mayores de 35 años la causa más frecuente es la enfermedad coronaria por aterosclerosis.
  • La mejor manera de prevenir la muerte súbita es el screning o chequeo selectivo. La identificación de las personas en riesgo a través de la historia y examen físico antes de someterse a nuevas investigaciones es crucial.

 

La actividad física se considera un fiel reflejo del estado de salud y de la calidad de vida de una sociedad, por lo que a la opinión pública le cuesta comprender cómo un joven aparentemente sano puede morir mientras muestra una gran vitalidad en su práctica deportiva habitual. Los casos de muerte súbita ocupan los titulares de la prensa deportiva especialmente cuando ocurren en deportistas bien entrenados que, desgraciadamente, desconocían que eran portadores de enfermedades cardiovasculares potencialmente letales.  Este tema ha recobrado en los últimos años un enorme interés debido, entre otros aspectos, al auge de los deportes de alta intensidad (maratón, triatlón, ironman), etc.) en población “amateur” que desconoce si su corazón está preparado para tales esfuerzos.

¿Qué es la muerte súbita en el deporte?

Se entiende por muerte súbita  a aquella que ocurre de forma inesperada, por causa natural, no traumática ni violenta, y en un corto periodo de tiempo. Se considera relacionada al deporte cuando los síntomas aparecen durante la práctica deportiva o en la hora siguiente a haberla realizado.

Por definición, toda muerte súbita se produce por una patología previa, generalmente de origen cardiaco, en la que el esfuerzo físico actúa como factor desencadenante. Con frecuencia, el deportista se encuentra totalmente asintomático y el episodio mortal puede ser la primera y única manifestación de la enfermedad.

¿Es frecuente su incidencia?

Afortunadamente la muerte súbita del deportista es un acontecimiento poco frecuente pero demoledor, porque es muy difícil de entender que un sujeto en pleno rendimiento, joven y aparentemente sano, pueda fallecer de forma brusca y sin que haya un accidente por medio. Ello tiene una gran repercusión sobre la familia del fallecido, sobre otros deportistas y estamentos deportivos y sobre la opinión pública.

La edad condiciona la frecuencia de la muerte súbita durante la actividad deportiva, y en los menores de 35 años el riesgo es excepcionalmente pequeño y se estima una incidencia de 1/200.000/año, mientras que en los mayores de 35 años el riesgo de sufrir una muerte súbita se estima en 1/18.000/año. Se calcula que en España mueren aproximadamente 40 deportistas jóvenes al año. Afecta a los varones en un porcentaje de alrededor del 90%.

¿Afecta por igual a todos los deportes?

No hay unos deportes más peligrosos que otros. El riesgo lo determinan la existencia de patología susceptible de provocarla y la intensidad del esfuerzo. Por lo tanto, la incidencia de esta patología en los deportes viene marcada por el número de participantes. En Estados Unidos, los deportes con más casos de muerte súbita son el baloncesto y el fútbol americano. En España, los deportes con mayor número de casos son el fútbol, el ciclismo y la carrera a pie (footing).

¿Cuáles son sus causas?

La patología cardiovascular, al igual que en la población que no practica deporte, es la causa más frecuente de muerte súbita. Entre el 74 y el 94% de las muertes no traumáticas ocurridas durante la práctica deportiva se deben a causas cardiovasculares.

Dentro de ellas hemos de diferenciar en función de la edad de los deportistas. En menores de 35 años, las causas más frecuentes son las enfermedades genéticas o congénitas del corazón como la miocardiopatía hipertrófica (afecta a 1 de cada 500 personas), las anomalías congénitas de las arterias coronarias, la displasia arritmogénica del ventrículo derecho y las canalopatias (como el síndrome de Brugada), sin olvidar las miocarditis.

En el grupo de deportistas mayores de 35 años, la cardiopatía isquémica es la primera causa de fallecimiento donde en más del 90% de los casos se ha demostrado lesiones en las arterias coronarias. Aunque existe evidencia de que el ejercicio físico de resistencia ejerce un efecto protector para el desarrollo de arteriosclerosis coronaria y que la probabilidad de padecer cardiopatía isquémica es menor en los que practican deporte, el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular está aumentado durante o inmediatamente después del ejercicio.

¿Se puede prevenir la muerte súbita?

Dada la gravedad de cualquier episodio de muerte súbita es necesario establecer estrategias de prevención. Se debe actuar en las formas de preparación y del cuidado del deportista, y en la manera en que se lleva a cabo la práctica deportiva, evitando lo que resulte de riesgo. Se deben controlar las sustancias (medicación, suplementos, dopaje y drogas) que pueda consumir el deportista. Hay que evitar en lo posible las condiciones ambientales de riesgo, como pueden ser las temperaturas extremas y las situaciones que tienden a deshidratar. Se debe instruir al personal cercano al deportista en las técnicas de resucitación cardiopulmonar y establecer dispositivos sanitarios de asistencia. Pero, sin duda, las 2 medidas más efectivas son la identificación de las patologías que pueden causar muerte súbita mediante un reconocimiento cardiológico preparticipación deportiva y la instauración de los mecanismos necesarios para una resucitación cardiopulmonar y desfibrilación sin demora  en los centros deportivos.

La primera estrategia, previa a la aparición del cuadro de muerte súbita, consiste en la realización de reconocimientos médicos para la aptitud deportiva, junto con la investigación de antecedentes de riesgo cardiovascular  y la valoración de síntomas de riesgo como pérdida de conocimiento, especialmente de esfuerzo, dolor torácico, palpitaciones y dificultad respiratoria. Se asume de forma general, basándose en la prevalencia de estos trastornos,  que aproximadamente 1 de cada 300 atletas puede tener tal enfermedad subyacente.

¿Qué pruebas deberían recomendarse en un reconocimiento cardiológico previo?

El principal objetivo del reconocimiento cardiológico precompetición debe ser detectar de forma precoz aquellas patologías cardíacas capaces de constituir un riesgo de muerte súbita. Sin embargo, ello es motivo de controversia en cuanto a los métodos diagnósticos necesarios, su capacidad para identificar a sujetos con riesgo y su eficacia para modificar la historia natural de las enfermedades que con mayor frecuencia se asocian a muerte súbita durante la actividad deportiva.

El protocolo de cribado debe ser sencillo para que pueda ser aplicado, pero siempre conservando la capacidad para identificar (o al menos sospechar) la presencia de patología cardíaca de riesgo. En cuanto a las pruebas que debe incluir y cuál es su eficacia, el reconocimiento ha sido objeto de diversa especulación. Muchos estudios restrictivos que se basan en criterios puramente económicos preconizan la realización exclusiva de la valoración de los antecedentes y una exploración clínica, mientras que en el otro extremo se encuentra el modelo de reconocimiento italiano, que incluye además un electrocardiograma de reposo, una prueba de esfuerzo submáxima y especialmente un ecocardiograma que permite descartar enfermedades estructurales del corazón como la miocardiopatía hipertrófica (principal causa de muerte súbita en deportistas menores de 35 años).

En personas de mayor edad, las principales sociedades científicas recomiendan la realización de un screening más completo para descartar especialmente la enfermedad coronaria. De hecho recomiendan la realización de una prueba de esfuerzo en los deportistas de competición por encima de los 40 años (en hombre) o 50 años (en mujeres) que presenten algún factor de riesgo cardiovascular asociado (diabetes hipercolesterolemia, etc.).

Para más información:

1.- Harmon KG et al.  Incidence, cause, and comparative frequency of sudden cardiac death in National Collegiate Athletic Association Athletes: A decade in review. Circulation. 2015;132(1):10-9.

2.-Chandra N et al. Sudden cardiac death in young athletes. J Am Coll Cardiol 2013; 61:1027-40.

3.-Madsen NL et al.  Sudden cardiac death screening in adolescent athletes: an evaluation of compliance with nationalguidelines. Br J Sports Med. 2013;47:172-7.

4.- Manonelles P. Muerte súbita del deportista. Jano 2011.

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